ENTRE
EL SI Y EL NO
No hay aberración más
grande, ni tamaña muestra de incoherencia,
que responder algo, cuando a uno no le han preguntado nada, es por eso
aquel refrán “El hombre sabio, incluso
cuando calla, dice más que el necio cuando habla”.
“No
es necesario tener buena mente: lo principal es usarla bien”
(Descartes). Bien caben estas frases en los actuales momentos y el escenario
que vive el Ecuador, en donde se ha desatado un debate y un enfrentamiento
hasta desmedido, en torno a la Consulta Popular, que se ha planteado desde la Presidencia
de la República.
Se ha vuelto casi
infaltable, el hablar sobre ese tema, claro a los medios de comunicación
“libres e independientes”, les ha caído como anillo al dedo, encontraron un tema que calza con sus
intereses, y entonces invitan a los más y a las más “brillantes”, que tiene la
política ecuatoriana; quienes con gran elocuencia hablan en nombre de todos los ecuatorianos, ¿Acaso ya nos
han consultado a ti y a mí?
Pero la insensatez, no
termina allí. Hoy en día salta a la vista una guerra sin tregua por el SI o por
el NO y, más lamentable aún, dentro de
AP, ahora se pretende identificar a los más o menos “revolucionarios”, dependiendo de la posición que adopten. Entonces
aparecen, unos diciendo que defienden y dan la vida por la RC y por eso el voto
será NO (¿Auténticos revolucionarios?),
otros en cambio, dentro de las mismas filas de AP, dicen que hay que votar SI, porque la RC
continúa (¿Revolucionarios progresistas?).
Si esto ya de por sí, da cuentas de una profunda confusión ideológica entre la
Izquierda y la Derecha, carente de propuestas
que expresen convicciones de cómo se concibe a un estado desde estas dos posturas;
es entendible entonces, que en medio de tanta confusión, aparezca el más fiel
representante de Derecha ecuatoriana hablando de Revolución, en consecuencia estamos
asistiendo a un escenario impensado hasta años atrás; muchos que se decían ser
de Izquierda , ahora se rigen por patrones que claramente son de la Derecha, y
muchos de este segundo grupo, aparecen para “apoyar” cambios en un gobierno de
Izquierda.
Tal parece, que ahora en
Ecuador todos pueden ser Jacobinos o
Girondinos, ya no importan las ideas y
por ello resulta muy fácil que desde cualquier sector, partido o movimiento
político se diga “nuestro votos es SI,
porque apoyamos al presidente Lenin Moreno” o “Nuestro voto es NO, porque somos
defensores de la revolución”.
Lamentablemente, el debate se ha reducido a
las palabras y muy poco a las ideas y, lo más preocupante aún, es que estas
posturas adelantadas más que a defender a un modelo de estado, se sustentan
solamente en dos nombres. Como si esto fuera poco, se da por hecho que la
Consulta ya es una realidad y hasta se dice por un lado vota SI A las 7 preguntas y por otro se dice
siete veces NO, cuando la Corte
Constitucional aún no ha dado su dictamen sobre la Constitucionalidad de las 7
preguntas, que tal ¿Si una o más preguntas no pasan el control constitucional?
¿Qué se escuchará entonces?
No se puede reducir el
proyecto político de un estado a dos nombres, porque la historia da cuenta que
las transformaciones sociales, nunca fueron resultado de un solo hombre sino de
hechos colectivos y, en esas acciones colectivas se sientan las bases de toda
Revolución.








