lunes, 16 de octubre de 2017



ENTRE EL SI Y EL NO



No hay aberración más grande, ni tamaña muestra de incoherencia,  que responder algo, cuando a uno no le han preguntado nada, es por eso aquel refrán “El hombre sabio, incluso cuando calla, dice más que el necio cuando habla”.

“No es necesario tener buena mente: lo principal es usarla bien” (Descartes). Bien caben estas frases en los actuales momentos y el escenario que vive el Ecuador, en donde se ha desatado un debate y un enfrentamiento hasta desmedido, en torno a la Consulta Popular, que se ha planteado desde la Presidencia de la República.
Se ha vuelto casi infaltable, el hablar sobre ese tema, claro a los medios de comunicación “libres e independientes”, les ha caído como anillo al dedo,  encontraron un tema que calza con sus intereses, y entonces invitan a los más y a las más “brillantes”, que tiene la política ecuatoriana; quienes con gran elocuencia hablan en nombre de todos los ecuatorianos, ¿Acaso ya nos han consultado a ti y a mí?

Pero la insensatez, no termina allí. Hoy en día salta a la vista una guerra sin tregua por el SI o por el NO y,  más lamentable aún, dentro de AP, ahora se pretende identificar a los más o menos “revolucionarios”, dependiendo de la posición que adopten. Entonces aparecen, unos diciendo que defienden y dan la vida por la RC y por eso el voto será NO (¿Auténticos revolucionarios?), otros en cambio, dentro de las mismas filas de AP,  dicen que hay que votar SI, porque la RC continúa (¿Revolucionarios progresistas?). Si esto ya de por sí, da cuentas de una profunda confusión ideológica entre la Izquierda y la Derecha,  carente de propuestas que expresen convicciones de cómo se concibe a un estado desde estas dos posturas; es entendible entonces, que en medio de tanta confusión, aparezca el más fiel representante de Derecha ecuatoriana hablando de Revolución, en consecuencia estamos asistiendo a un escenario impensado hasta años atrás; muchos que se decían ser de Izquierda , ahora se rigen por patrones que claramente son de la Derecha, y muchos de este segundo grupo, aparecen para “apoyar” cambios en un gobierno de Izquierda.

Tal parece, que ahora en Ecuador todos pueden ser  Jacobinos o Girondinos,  ya no importan las ideas y por ello resulta muy fácil que desde cualquier sector, partido o movimiento político se diga “nuestro votos es SI, porque apoyamos al presidente Lenin Moreno” o “Nuestro voto es NO, porque somos defensores de la revolución”.

 Lamentablemente, el debate se ha reducido a las palabras y muy poco a las ideas y, lo más preocupante aún, es que estas posturas adelantadas más que a defender a un modelo de estado, se sustentan solamente en dos nombres. Como si esto fuera poco, se da por hecho que la Consulta ya es una realidad y hasta se dice por un lado vota SI A las 7 preguntas y por otro se dice siete veces NO, cuando la Corte Constitucional aún no ha dado su dictamen sobre la Constitucionalidad de las 7 preguntas, que tal ¿Si una o más preguntas no pasan el control constitucional? ¿Qué se escuchará entonces?

No se puede reducir el proyecto político de un estado a dos nombres, porque la historia da cuenta que las transformaciones sociales, nunca fueron resultado de un solo hombre sino de hechos colectivos y, en esas acciones colectivas se sientan las bases de toda Revolución.